Julia se despertó y se negó a salir de la cama. No creía que valiera la pena, pero su conciencia la convenció.
Salío de su casa a las 8:25 de la mañana, el día en que se jugaría el partido Argentina vs Corea del sur.
Córdoba era una ciudad desierta. Se vió sorprendida por el panorama. No había nadie en las calles, los colectivos pasaban sin casi gente y la malhumoró pensar que se podía perder algún gol.
El colectivo por fin paso y subió energicamente, le deseo buen día al antipatico chofer y mientras avanzaba por el unico colectivo con gente en toda la ciudad lo escuchó... Por ahí, hacia el centro sonaba una radio. Era un hombre con su celular en la mano, sintonizando el partido, con buena voluntad suficiente como para compartir el tesoro.
Avanzó hasta pararse a un lado del relato. se sujetó y en ese momento, Messi pateó la pelota y un hombre con apellido irreproducible golpeó la pelota y la hizo entrar en el arco de su equipo.
Él relator, asombrado explicaba el hecho antes de comenzar a gritar euforicamente el primer gol de Argentina. El cual fue festejado por toda persona dentro del colectivo.
Llegó a oir el segundo hasta que le tocó bajar.
Está de más aclarar que corrió al televisor más cercano.
jueves, 17 de junio de 2010
martes, 15 de junio de 2010
Sobre angeles y otras hierbas
Había llegado el invierno, y con el, esa dificultad para salir de la cama a tempranas horas de la mañana.
Todavía adormecida, llegó a la vereda y comenzó a caminar hacia la parada del colectivo.
En eso se le cruzó un joven con alas. Hizo un par de pasos más y se voltió a mirar, entre la parte dormida de su mente y la parte que le recordó que eso no era común, no reaccionó en el momento.
Cuando se giró, ya no estaba ahí, se había desvanecido, un joven con alas, un ángel, una ilusión...
Se estaba volviendo loca, eso era seguro, pero...
Que momentos interesantes le hacia vivir su locura, sonrió y sientiendo que un ángel se había cruzado en su camino, no dejó de sonreír en todo el día.
Mientras, el joven con alas, se internaba en un pasillo que daba a una casita interna, de vez en cuando, se disfrazaba para ir a visitar a su abuela, a ella le producía una inmensa alegría verlo y risa imaginar que iba por la calle asi vestido.
Todavía adormecida, llegó a la vereda y comenzó a caminar hacia la parada del colectivo.
En eso se le cruzó un joven con alas. Hizo un par de pasos más y se voltió a mirar, entre la parte dormida de su mente y la parte que le recordó que eso no era común, no reaccionó en el momento.
Cuando se giró, ya no estaba ahí, se había desvanecido, un joven con alas, un ángel, una ilusión...
Se estaba volviendo loca, eso era seguro, pero...
Que momentos interesantes le hacia vivir su locura, sonrió y sientiendo que un ángel se había cruzado en su camino, no dejó de sonreír en todo el día.
Mientras, el joven con alas, se internaba en un pasillo que daba a una casita interna, de vez en cuando, se disfrazaba para ir a visitar a su abuela, a ella le producía una inmensa alegría verlo y risa imaginar que iba por la calle asi vestido.
jueves, 20 de mayo de 2010
Mal momento.
- Hace frío!
- Anoche estaba peor.
- Mmm, quiero dormir con vos!
- Yo también, estoy esperando con ansias el fin de semana!
- ¿Por qué?
- Porque son muchas noches para dormir a tu lado!
- Pero yo no voy a ir...
- Ok, voy a dormir sola, buenas noches.
- Anoche estaba peor.
- Mmm, quiero dormir con vos!
- Yo también, estoy esperando con ansias el fin de semana!
- ¿Por qué?
- Porque son muchas noches para dormir a tu lado!
- Pero yo no voy a ir...
- Ok, voy a dormir sola, buenas noches.
viernes, 14 de mayo de 2010
Operacion Rescate
Como si el destino estuviese de su lado, ella se conectó.
Hacia meses que no se veían, sin embargo sabía q no podría negarse. Siempre se habían llevado bien, eran amigas inclusive.
Sin dar más vueltas Julia preguntó:
- Querida, necesito un favor gigante.
- Bueno, decime!
Sí, tenía razón, ella era su aliada.
- Bueno, hace algunos años le preste a tu hermano uno de mis libros y como no nos hablamos, de hecho la ultima vez le dije que era un idiota...
- ¿¡Querés que te lo consiga!?

Y sin tener que terminar de explicar toda la situación, cada vez mejor.
- Exacto!
- Bueno, nos juntamos el martes próximo, te toca pagar el café!
Todo había salido perfecto, inclusive barato! Un café, una charla de mujeres y además su querido libro.
En esos momentos es que Julia se pregunta ¿Que más se puede pedir?
Hacia meses que no se veían, sin embargo sabía q no podría negarse. Siempre se habían llevado bien, eran amigas inclusive.
Sin dar más vueltas Julia preguntó:
- Querida, necesito un favor gigante.
- Bueno, decime!
Sí, tenía razón, ella era su aliada.
- Bueno, hace algunos años le preste a tu hermano uno de mis libros y como no nos hablamos, de hecho la ultima vez le dije que era un idiota...
- ¿¡Querés que te lo consiga!?

Y sin tener que terminar de explicar toda la situación, cada vez mejor.
- Exacto!
- Bueno, nos juntamos el martes próximo, te toca pagar el café!
Todo había salido perfecto, inclusive barato! Un café, una charla de mujeres y además su querido libro.
En esos momentos es que Julia se pregunta ¿Que más se puede pedir?
miércoles, 12 de mayo de 2010
Inventos..
- Caro te escuché hablando y, me quedé confundida. ¿Cuando es que te asaltaron?
- Nunca!
- Pero te escuche decirlo hace unos instantes.
- Lo sé, es que inventar un poco hace la vida más divertida.
- Mucho más divertido que un asalto, es una semana en el caribe, pasandola bien con un apuesto y divertido lugareño.
- Lo sé, pero ha eso lo he hecho, no sería invento.
Carcajadas.
- Genial, la próxima tu dices sobre el robo y yo hago referencia a Manuel.
- Manuel?
- Mi caribeño sexy!
Más risas.
- Nunca!
- Pero te escuche decirlo hace unos instantes.
- Lo sé, es que inventar un poco hace la vida más divertida.
- Mucho más divertido que un asalto, es una semana en el caribe, pasandola bien con un apuesto y divertido lugareño.
- Lo sé, pero ha eso lo he hecho, no sería invento.
Carcajadas.
- Genial, la próxima tu dices sobre el robo y yo hago referencia a Manuel.
- Manuel?
- Mi caribeño sexy!
Más risas.
lunes, 10 de mayo de 2010
En la selva
Su instinto le decía que debía huir, pero por desgracia, había aprendido de lealtad y de amistad.
Era todo lo que tenía en el mundo, no podía abandonarlo.
Se acurrucó aún más bajo la sombra del árbol, que crecía conforme se acercaba la noche.
Miró hacia el cielo agradeciendo que no hubiese luna, extrañaría la compañía del niveo astro, pero en este momento eso no importaba.
Con total sigilo sacó su cuchillo de entre sus ropas y comenzó a acercarse silenciosamente, se paró detras de un de ellos y cortó su yugular con un movimiento preciso, luego deposito suavemente su cuerpo entre las plantas.
Se estaba acercando a otro desprevenido rival cuando sonó el despertador.
Todos tenemos sueños de proezas... Pero cuansdo se es niño, se los disfruta mucho más.
Era todo lo que tenía en el mundo, no podía abandonarlo.
Se acurrucó aún más bajo la sombra del árbol, que crecía conforme se acercaba la noche.
Miró hacia el cielo agradeciendo que no hubiese luna, extrañaría la compañía del niveo astro, pero en este momento eso no importaba.
Con total sigilo sacó su cuchillo de entre sus ropas y comenzó a acercarse silenciosamente, se paró detras de un de ellos y cortó su yugular con un movimiento preciso, luego deposito suavemente su cuerpo entre las plantas.
Se estaba acercando a otro desprevenido rival cuando sonó el despertador.
Todos tenemos sueños de proezas... Pero cuansdo se es niño, se los disfruta mucho más.
lunes, 3 de mayo de 2010
MALDITA IMPRESORA
Después de horas y horas de búsqueda de adjetivos, calificativos, estilos de decoración, ideas originales y volver a usar el antiquísimo paint, dio por terminada su labor y se dispuso a relajarse.
Solo tenía que imprimir el trabajo, guardarlo en un folio y sería libre para tomar su colectivo.
Pero o sorpresa, o no tanto, la maldita impresora se negaba a darle la satisfacción de la finalización.
Probó, probó todo, la prendió y apago, la volvió a enchufar, saco el toner para ver si no era alguna hoja trabada...
Nada dio resultado, por lo tanto, mañana habría que buscar impresoras.
Mal día, justo cuando pensaba que se había amigado con la tecnología!
Solo tenía que imprimir el trabajo, guardarlo en un folio y sería libre para tomar su colectivo.
Pero o sorpresa, o no tanto, la maldita impresora se negaba a darle la satisfacción de la finalización.
Probó, probó todo, la prendió y apago, la volvió a enchufar, saco el toner para ver si no era alguna hoja trabada...
Nada dio resultado, por lo tanto, mañana habría que buscar impresoras.
Mal día, justo cuando pensaba que se había amigado con la tecnología!
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